Todos los emisores térmicos Siemens
llevan incorporados un sensor y un termostato de seguridad cuya
función es controlar la temperatura del emisor, si esta
llegara a elevarse por encima de la regulada por el usuario,
controlando en todo momento su temperatura y la perfecta circulación
de su fluido térmico.
La combinación de todos sus elementos hace que el radiador
de bajo consumo Siemens
necesite poca potencia eléctrica para alcanzar rápidamente
la temperatura deseada, llegando a alcanzar en pocos minutos los
80ºC (necesita en torno a 30-40% menos de potencia que otros
calefactores eléctricos).
Su rendimiento es aproximadamente superior al 50% respecto a
otros sistemas de calefacción.
En uso continuado de 10 a12 horas de funcionamiento, su consumo
no excede de 5 a 6 horas, manteniendo en todo momento su rendimiento
y confort.
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